Del consenso de 1978 al disenso de 2017

Tal día como hoy, hace 39 años, se aprobó en referéndum por la mayoría de españoles nuestra Carta Magna, la ley suprema del ordenamiento jurídico que define y garantiza un marco de actuación y convivencia entre los ciudadanos. La adopción de dicho texto constitucional ha supuesto el proceso de negociación más importante de la Historia de España, que puso fin a más de dos siglos de luchas fratricidas y cainitas.

 

El franquismo había sido incapaz de dar respuesta a los conflictos de toda índole existentes en aquel momento. A diferencia de otros regímenes totalitarios como el nazismo alemán o el fascismo italiano que fueron derrotados por una guerra, éste no termina sino con la muerte de Francisco Franco, una situación que suscitó la esperanza colectiva de una transición pacífica hacia una democracia. En este contexto del posfranquismo, los posicionamientos de las fuerzas políticas eran los siguientes:

 

  • Inmovilismo: el integrismo franquista o “búnker” era reacio a cualquier tipo de cambio.
  • Reformismo: algunos dirigentes del régimen perseguían una reforma que respetara la legalidad vigente.
  • Ruptura: el grueso de la oposición democrática abogaba por una ruptura total con la dictadura.
  • Revolución: una minoría de la oposición más extremista defendía un cambio político y social radical.

 

El Gobierno reformista, presidido por Adolfo Suárez, negoció con las instituciones franquistas la Ley para la Reforma Política, cuya finalidad era establecer un procedimiento para el desmantelamiento del propio régimen. Ésta fue aprobada por las Cortes en 1976, y un mes después, sometida a referéndum ante el pueblo español, alcanzando la nada desdeñable cifra de un 77,72% de participación del censo y un 94,16% de votos a favor.

 

Como resultado de la aplicación de esta ley, se legalizaron la inmensa mayoría de los partidos políticos, incluido el Partido Comunista, y se celebraron las primeras elecciones de la democracia en junio de 1977, estando el voto de la derecha y la izquierda muy equilibrado. Los partidos de centro-derecha (UCD y AP) y centro-izquierda (PSOE y PSP) aglutinaron casi el 80% del voto, mientras que las posiciones extremas se mantuvieron en torno al 2%. Esa posición mayoritaria políticamente moderada de la sociedad española persuadió a las fuerzas políticas de la conveniencia de un proceso constituyente consensuado.

 

En este sentido, se buscó el pacto multilateral, plasmándose la negociación en dos direcciones:

 

  • La adopción de acuerdos económicos y políticos que cristalizarían en los Pactos de la Moncloa.
  • La traslación de los puntos fundamentales de dichos pactos a la Constitución, cuya redacción debería ser consensuada tanto por la derecha como por la izquierda.

 

Este espíritu conciliador era la única opción posible dentro de una España que atravesaba los efectos adversos de una crisis económica, el auge de atentados terroristas por todo el territorio nacional y la preocupación respecto a una involución política auspiciada por un ejército reticente a los cambios.

 

Las Cortes democráticas emanadas de dichas elecciones asumieron, de modo inmediato, una función constituyente. En consecuencia, el Pleno del Congreso aprobó una Comisión de Asuntos Constitucionales y Libertades Públicas y, posteriormente, una Ponencia cuya misión era elaborar el texto base de la futura Constitución.

 

La Ponencia estuvo integrada por siete miembros, tres diputados de UCD y uno por cada uno de los siguientes Grupos Parlamentarios: Socialista, Comunista, Minoría Catalana y Alianza Popular, haciendo caso omiso a las propuestas de ampliación del número de miembros a nueve para la inclusión de un diputado de PNV y otro del PSP. El primer borrador recibió más de 3.000 enmiendas.

 

Una Comisión Mixta paritaria de diputados y senadores, prevista por la Ley para la Reforma Política, se encargó de unificar los textos aprobados por el Congreso y el Senado, logrando una redacción aceptada por todos. El texto resultante, ratificado por ambas Cámaras, fue sometido a referéndum el 6 de diciembre de 1978 por parte de la ciudadanía, motivo de la festividad del día de hoy. El nivel de participación alcanzó un 67,11%, con un 87,87% de los sufragios a favor. Finalmente, el 27 de diciembre el Rey sancionó y promulgó la Constitución, publicándose en el BOE y entrando en vigor tan sólo dos días más tarde.

 

Analizando la situación desde la amplia perspectiva que nos proporciona el paso del tiempo, el factor clave durante la Transición radicó en aislar a los elementos más intransigentes de ambos lados, es decir, se excluyó a la extrema izquierda revolucionaria y a la derecha franquista inmovilista, quienes no mostraron intención alguna de acercar posturas durante el proceso de negociación.

 

En este sentido, el pacto constitucional fue suscrito por los líderes políticos de la oposición democrática, incluido el Partido Comunista, que hizo un auténtico ejercicio de moderación, con los dirigentes más aperturistas del Régimen franquista. Tanto unos como otros hicieron concesiones ideológicas en aras del interés común del país, llegando a la conclusión de que España no podía tener una forma política de Estado republicana, un sistema económico socialista, una organización territorial centralizada, ni un régimen político no democrático.

 

Así, se logró dar forma a nuestra actual Constitución, un magnífico ejemplo del espíritu conciliador y pactista que presidió esa fase crucial de nuestra Historia, consiguiendo un resultado final en el que no hubo vencedores ni vencidos, sino los cimientos de un proyecto común de país con unos valores compartidos por la inmensa mayoría de la sociedad. 

 

En la actualidad, ante el recrudecimiento del conflicto catalán por el que estamos atravesando, se manifiesta de forma evidente la necesidad de renovar el consenso de hace 39 años para llevar a cabo aquellas reformas estructurales que vuelvan a fortalecer la convivencia armoniosa entre todos los españoles. 

 

 

 

Equipo de Negociación de La Fábrica de Discursos

 

 

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

1. Torres del Moral, Antonio (1988): "Transición política, proceso constituyente y caracteres de la Constitución", Principios de Derecho Constitucional. Madrid: ATOMO Ediciones, pp. 1-20.

2. Prego, Victoria (2008): "Un texto para la concordia", El camino de la libertad (1978-2008), 1. Madrid: Unidad Editorial, pp. 1-23.

3. Datos estadísticos respecto a los resultados del Referéndum sobre el Proyecto de Ley para la Reforma Política de 1976, las Elecciones Generales de 15 de junio de 1977 y el Referéndum sobre el Proyecto de Constitución de 1978 extraídos de la página web oficial del Congreso de los Diputados (http://www.congreso.es/consti/index.htm)

 

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