5 mujeres españolas que abrieron camino hacia la igualdad

 

Algunas mujeres en la Historia reciente de España no se conformaron con quedar relegadas a las tareas del hogar, sino que lucharon desde sus pequeños ámbitos de influencia para cambiar el orden establecido, con valentía, tesón, y, sobre todo, gracias a sus grandes dotes intelectuales. 

 

 

                                                                                              concepcion arenal                                                                                               

 


Concepción Arenal (Ferrol, 1820 – Vigo, 1893)

 

Pionera del feminismo, a los 21 años se disfrazó de hombre para poder asistir a la facultad de Derecho, territorio universitario hasta entonces exclusivamente reservado al género masculino. Descubierto su secreto por el rector, tuvo que realizar un examen para demostrar sus conocimientos, y éste no tuvo otra opción más que admitirla en el centro ante unos resultados tan brillantes. Eso sí, en calidad de oyente, sin poder interactuar con el resto de alumnos y sin recibir título alguno.

 

Férrea defensora de la educación de la mujer y de su posterior acceso al mercado laboral, consideraba que esta dinámica igualitaria repercutiría favorablemente en el conjunto de la sociedad. A través de sus múltiples ensayos, se afanó en rebatir las teorías científicas que promovían la inferioridad de la mujer en función de criterios biológicos.

 

 

"Es un error grave y de los más perjudiciales, inculcar a la mujer que su misión única es la de esposa y madre [...]. Lo primero que necesita la mujer es afirmar su personalidad, independientemente de su estado, y persuadirse de que, soltera, casada o viuda, tiene derechos que cumplir, derechos que reclamar, dignidad que no depende de nadie, un trabajo que realizar e idea de que es cosa seria, grave, la vida y que si se la toma como un juego, ella será indefectiblemente un juguete".

 

"La educación de la Mujer" (1892)

 

 

 

 

                                                                                             
emila pardo bazan                                                                                               

 

Emilia Pardo Bazán (La Coruña, 1851 – Madrid, 1921)

 

Proveniente de una familia acomodada, recibió una educación que supo aprovechar hasta convertirse en novelista, poetisa, periodista, traductora, y la primera mujer en ocupar una cátedra de literaturas neolatinas. No obstante, sufrió la discriminación de género en primera persona durante toda su carrera, negándosele el ingreso a la Real Academia Española hasta tres veces.

 

Fue precursora de las ideas feministas, utilizando sus escritos para defender la imperiosa necesidad de llevar a cabo reformas en la instrucción, con el fin de garantizar el acceso a la educación por parte de las mujeres independientemente de su clase social. Además, cuestionó la maternidad, por considerar que obligaba a las mujeres a renunciar a su vida personal para atender a los hijos.

 

 

"El error de afirmar que el papel que a la mujer corresponde en las funciones reproductivas de la especie, determina y limita las restantes funciones de su actividad humana, quitando a su destino toda significación individual, y no dejándole sino la que puede tener relativamente al destino del varón. Es decir, que el eje de la vida femenina para los que así piensan (y son innumerables, cumple a mi lealtad reconocerlo), no es la dignidad y felicidad propia, sino la ajena, la del esposo e hijos, y si no hay hijos ni esposo, la del padre o del hermano, y cuando éstos faltaren, la de la entidad abstracta género masculino".

 

Conferencia pronunciada en el Congreso Pedagógico de 1892

 

 

 

 

 

                                                                                             
clara campoamor                                                                                               

 

Clara Campoamor (Madrid, 1888 – Lausanne, 1972)

 

Clara Campoamor es, sin lugar a dudas, una de las grandes figuras de la historia del siglo XX en nuestro país. Después de haber desempeñado múltiples oficios, a la edad de 32 años inició sus estudios de bachiller y, posteriormente, finalizó la licenciatura de Derecho, convirtiéndose en esa rara avis de mujeres abogadas de la época.

 

Tras proclamarse la Segunda República, fue elegida diputada por el Partido Radical, siendo la primera mujer que tomó la palabra en las Cortes españolas. A pesar de la oposición unánime de la izquierda, gracias a su exquisita dialéctica consiguió que los parlamentarios votasen a favor del reconocimiento del sufragio femenino en 1931.

 

 

"¡Las mujeres! ¿Cómo puede decirse que cuando las mujeres den señales de vida por la República se les concederá como premio el derecho a votar? ¿Es que no han luchado las mujeres por la República? ¿Es que al hablar con elogio de las mujeres obreras y de las mujeres universitarias no está cantando su capacidad? [….] ¿Cómo puede decirse que la mujer no ha luchado y que necesita una época, largos años de República, para demostrar su capacidad? Y ¿por qué no los hombres? ¿Por qué el hombre, al advenimiento de la República, ha de tener sus derechos y han de ponerse en un lazareto los de la mujer?"

 

Discurso ante las Cortes el 1 de octubre de 1931. 

 

 

 

 

                                                                                             
maria moliner                                                                                               

 

  

María Moliner (Zaragoza, 1900 – Madrid, 1981)

 

Esta excepcional mujer, bibliotecaria, filóloga y lexicógrafa, se atrevió a cuestionar el mismísimo diccionario de la Real Academia Española, y a escribir su propio “Diccionario del Uso del Español”, que cuenta con dos tomos y 3.000 páginas, siendo más útil, más claro y más completo que su antecesor.  A pesar de tamaña proeza, ésta no fue mérito suficiente a ojos de los académicos para incluirla entre sus filas.

 

A lo largo de esta obra, la autora establece una nueva definición a toda una serie de términos que estaban anquilosados. Así, palabras coloquiales como “hazana” que el DRAE definía como “faena casera habitual y propia de la mujer”, María Moliner lo redactó como “faena. Trabajo casero”, sin ser atribuido ni al hombre ni a la mujer.

 

 

"Sí, mi biografia es muy escueta en cuanto a que mi único mérito es mi diccionario. Es decir, yo no tengo ninguna obra que se pueda añadir a esa para hacer una larga lista que contribuya a acreditar mi entrada en la Academia. [...] Desde luego es una cosa indicada que un filósofo entre en la Academia y yo ya me echo fuera, pero si ese diccionario lo hubiera escrito un hombre, diría: '¡Pero y ese hombre, cómo no está en la Academia!'".

 

Entrevista en “El Heraldo de Aragón” (1972)

 

 

 

 

                                                                                             
mercedes formica                                                                                               

 

Mercedes Fórmica (Cádiz 1913 – Málaga 2002)

 

Ha sido una de las mujeres que más ha contribuido a luchar por la equiparación de derechos entre ambos sexos, aunque sus logros apenas han tenido reconocimiento social, probablemente debido a su pasado como miembro de la Falange, siendo así juzgada más por su filiación política que por su talento.

 

Jurista de profesión, su labor es digna de ser recordada. En plena posguerra, impulsó un reforma en profundidad del Código Civil que, hasta ese momento, otorgaba a la mujer una condición similar a la de una menor de edad totalmente sometida a la tutela del marido. En virtud de la constante presión que ejerció a través de sus artículos periodísticos, consiguió cambios normativos tan relevantes como el hecho de que la mujer no tuviera que abandonar el domicilio familiar y a sus hijos en caso de separación.

 

 

Nuestro Código Civil, tan injusto con la mujer en la mayoría de sus instituciones, no podía hacer una excepción con la esposa, y la casada que se ve en el trance de pedir la separación..[…] Los señores jueces deberían tener facultades para otorgar la titularidad del domicilio conyugal al cónyuge-inocente, en este caso a la esposa, ya que, en definitiva, el domicilio conyugal es la casa de la familia y no “la casa del marido” como dice la ley.

 

Artículo “El domicilio conyugal” (1953)

 

 

 

 

 

 

 

Elena Brasero, Consultora de Marketing y Comunicación

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